Para qué sirve una batería
Las placas producen sobre todo en las horas centrales del día, y muchas viviendas consumen más por la tarde y por la noche. La batería guarda la energía sobrante para usarla cuando los paneles ya no producen, de modo que aumenta la parte de tu consumo cubierta con energía solar.
Algunos equipos también pueden mantener circuitos básicos funcionando durante un corte de suministro, una función que no todas las baterías ni todos los inversores ofrecen y que conviene pedir de forma expresa si te interesa.
Cuándo compensa y cuándo no
Una batería tiene más sentido cuando tu instalación genera muchos excedentes que se compensan a un precio bajo y tu consumo se concentra fuera de las horas de sol. Si pasas el día en casa o tu tarifa compensa bien los excedentes, el beneficio adicional puede ser menor.
Como alternativa, algunas comercializadoras ofrecen batería virtual, que acumula en euros el valor de los excedentes para descontarlo en facturas posteriores. No almacena energía físicamente ni te protege ante cortes, pero no requiere inversión en equipos.
Qué mirar en el presupuesto
Compara la capacidad útil en kWh (no solo la nominal), la química de la batería (las de litio ferrofosfato son las más habituales hoy), el número de ciclos o años garantizados y la compatibilidad con el inversor. Si ya tienes placas, comprueba si tu inversor admite batería o si habrá que añadir un inversor híbrido o un equipo acoplado en alterna.
